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14 de abril de 2014


Ese cielo encerrado en el agua,
 ¿no es la imagen de un cielo encerrado en nuestra alma?
Gaston Bachelard



Un río subterráneo, a veces visible,  recorre mi cuerpo.
Convive con venas y arterias



1 de abril de 2014

En los primeros días de abril desde el amanecer hasta que oscurece, 
el aire, los nidos de los gorriones, los de otros pajarillos, 
ya huelen a azahar.
También durante la noche.




A veces, los ojos cerrados, acostada en la hierba o en su casa, trataba de evadirse de su pesadez.
Una noche, incluso, creyó lograrlo. Se sintió llevada hasta el techo. No tocaba nada, ni con la espalda, ni con los pies, ni con el vientre. Ascendía dulcemente ...¿soñaba o no?
Sin embargo cogió la viga con su mano izquierda. Antes de descender pudo arrancar tres astillas de ligera madera, testimonios seguros. Y luego cayó de nuevo -¡cayó!- en el sueño.
Al despertar, las tres astillas de madera habían desaparecido.
J. Audiberti


El escritor que imagina es aquí un psicólogo exacto. Sabe que en el sueño de vuelo, el soñador se ve colmado de pruebas objetivas. El soñador arranca una astilla de la madera, recoge una hoja en la copa del árbol, saca un huevo del nido del cuervo. Une a esos hechos precisos los bien armados razonamientos, los argumentos bien elegidos que dará a aquéllos que no saben volar. 
Desgraciadamente, al despertar, ni  las pruebas han quedado entre las manos ni los buenos razonamientos en el espíritu.
Pero el bienestar del sueño nocturno de ligereza permanece.
Gaston Bachelard



21 de marzo de 2014

Salgo a la calle y está ahí quieto, mirando a lo lejos. En voz baja le digo -pienso- una frase (en las clases de Lengua que recuerdo con cariño siempre las llamábamos oración). La guardo en mi memoria, no la escribo.


 Hace vibrar en el alero un pájaro
un instante fugaz como una búsqueda.
La luz se anticipa a los sentidos,
la luz como tocarla con las yemas.
De la cornisa volará a las rocas,
bahía aquí, bahía desde lejos,
como las nubes, alta indecisión;
este mar es el mundo igual que un átomo,
reflejo boreal, arena blanca
mezclada con arena de obra, mar
azul y mar de estaño bajo nubes...
                                                                  Álvaro García



Con el segundo café leo...

"Una flor, un fruto, un simple objeto familiar solicitan, de pronto, que pensemos en ellos, que soñemos en su cercanía, que les ayudemos a elevarse al rango de compañeros del hombre. Sin los poetas no sabríamos encontrar complementos directos de nuestro cogito de soñador."


Vuelvo a mi memoria, a la oración que tenía guardada y ahora sí la  escribo...


Hazme una señal cuando avistes el cielo de Israel





20 de octubre de 2013

Las aguas profundas


Pero a menudo queda perplejo y no siempre puede separar la sombra de la sustancia, distinguir las rocas y el cielo, los montes y las nubes, reflejados en las profundidades de agua clara, de las cosas que allí habitan, teniendo allí su verdadera morada. A veces es atravesado por el reflejo de su propia imagen, a veces por un rayo de sol y por las ondulaciones venidas no se sabe de dónde
William Wordsworth



La utilidad de navegar no es suficiente para determinar que el hombre primitivo ahueque una canoa. Ninguna utilidad legitima el inmenso riesgo de lanzarse a las corrientes, para afrontar la navegación se  necesitan intereses poderosos. Y los verdaderos intereses poderosos son intereses quiméricos, los intereses que se sueñan, y no los que se calculan. El héroe del mar es un héroe de la muerte. El primer marino es el primer hombre vivo que fue tan valiente como un muerto.
Gaston Bachelard




Cruzar la ciudad  solitaria una mañana de domingo me gusta. Mientras lo hago suena Bowie y hace que  sienta   que abrazo las estrellas mientras me reflejo en el agua.
Cruzar el jardín y desayunar bajo un gran árbol también me gusta y después me mojo los tobillos pisando la hierba para ver esa granada en el suelo...perdido el alimento. 


Y me siento una mujer primitiva "ahuecando una canoa", cuando sé que navegar, como volar, es otra forma de naufragio.


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22 de agosto de 2013



naufragios y brujería



Las truchas y otros peces tenían todo el aspecto de verdaderos peces voladores. 
Era casi imposible imaginar que no estuvieran suspendidos en el aire.
Edgar Allan Poe



                    El agua se transforma, entonces, en una especie de patria universal al poblar el cielo con sus peces. 
                    Una simbiosis de imágenes coloca al pájaro en el agua profunda y al pez en el firmamento.

     Gaston Bachelard




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21 de agosto de 2013

naufragios y brujería



El hada de las aguas, guardiana del espejismo, tiene en su mano todos los pájaros del cielo.
Un charco contiene un universo.
Un instante de sueño contiene un alma entera.






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20 de agosto de 2013





naufragios  y brujería



Las voces del agua son apenas metafóricas, el lenguaje de las aguas es una realidad poética directa, los arroyos y los ríos sonorizan con una extraña fidelidad los paisajes mudos, las aguas ruidosas enseñan a cantar a los pájaros y a los hombres, a hablar, a repetir, hay continuidad en suma, entre la palabra del agua y la palabra humana. 
Orgánicamente el lenguaje humano tiene una liquidez, un caudal en su conjunto, una agua en las consonantes. Esta liquidez proporciona una excitación psíquica especial, una excitación que  ya atrae las imágenes del agua.







Siempre me han atraído las voces, los distintos acentos.
Siempre me ha dado vida el sonido del agua.
Ahora empiezo a entrelazar estos hilos.



15 de agosto de 2013




naufragios y brujería




La noche es tan calma que me parece salada
Paul Claudel


Pero el corazón no siempre está alarmado. Hay horas en que el agua y la noche unen su dulzura. René Char, que sin duda ha gustado la materia nocturna, escribe: "La miel de la noche se consume lentamente."

Para un alma en paz consigo misma, parecería que el agua y la noche juntas cobran un perfume común; parecería que la sombra húmeda tiene un perfume doblemente fresco. Por la noche sentimos mejor los perfumes del agua. El sol tiende demasiado olor para que el agua nos dé el suyo

Gaston Bachelard



Aunque pensaba comenzar el libro en el tren no me he resistido a (h)ojearlo desde que llegó a mis manos.
Además...el trayecto es corto... y mi nariz siempre acaba pegada a la ventanilla


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14 de agosto de 2013

naufragios y brujería




Hoy he soñado con piedras grandiosas que abrazaban lagos en los que me bañaba
Uno era inquietante, a pesar de ser su agua tan cristalina, o quizás por eso lo era.
Dejaba ver las rocas del fondo,
 allá muy profundo.

Carmen. 27 de marzo de 2013




¿Dónde está lo real: en el cielo o en el fondo de las aguas? En nuestros sueños,  el infinito es tan profundo en el firmamento como bajo las aguas. Nunca será demasiada la atención que le prestemos a estas dobles imágenes como la de la isla-estrella, dentro de una psicología de la imaginación. Son como bisagras del sueño que, gracias a ellas, cambia de registro, cambia de materia. Aquí, en esta bisagra, el agua sube al cielo. El sueño le da al agua el sentido de la patria más lejana, de una patria celeste.

Gaston Bachelard



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13 de agosto de 2013

naufragios y brujería 




Así las oye Fausto a las orillas del Peneo:
(Finge al agua un parloteo)

Y las ninfas contestan:
Murmuramos, fluimos, gorjeamos para ti.



¡Venid, amigos míos, a cantar en la mañana clara las vocales del arroyo!
 ¿Dónde queda nuestro sufrimiento primero? Hemos vacilado en decirlo...Nació en las horas en las que fuimos amontonando cosas muertas en nosotros. 
El arroyo nos enseñará a hablar a pesar de todo, a pesar de las penas y los recuerdos, nos transmitirá la euforia por el eufemismo, la energía por el poema.

A cada instante nos repetirá alguna hermosa palabra bien redondeada que ruede sobre las piedras

Gaston Bachelard



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12 de agosto de 2013

 naufragios y brujería


Ayudemos a la hidra a vaciar su niebla
Mallarmé

No nos bañamos dos veces en el mismo río, porque ya en su profundidad, el ser humano tiene el destino del agua de corre. El agua es realmente el elemento transitorio. Es la metamorfosis ontológica esencial entre el fuego y la tierra. 

El ser consagrado al agua es un ser en el vértigo.

Gaston Bachelard



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17 de abril de 2013


Pespunteando a la brisa




¿Y qué mejor manera de explicar la integración del ensueño en el trabajo, de los sueños más grandes en los trabajos más humildes que la de Henri Bosco hablando de Sidonia, una sirvienta de "corazón grande"? "Esta vocación de felicidad, lejos de perjudicar su vida práctica, alimentaba sus actos. Mientras lavaba una sábana o un  mantel, mientras lustraba cuidadosamente el tablero de la panadería, o pulía un candelabro de cobre, le brotaban del fondo del alma esos pequeños movimientos de alegría que animaban sus fatigas domésticas. No esperaba haber terminado su tarea para volver a adentrarse en sí misma y contemplar allí las imágenes sobrenaturales que la habitaban. Mientras trabajaba en la labor más trivial las figuras de ese país se le aparecían familiarmente. Sin que pareciera que soñaba, lavaba, sacudía, barría, en compañía de los ángeles".

He leído en una novela italiana la historia de un barrendero que mecía su escoba con el gesto majestuoso del segador. En su ensueño, segaba sobre el asfalto un prado imaginario, la gran pradera de la verdadera naturaleza donde volvía a encontrar su juventud, el gran oficio de segador al sol del amanecer.

Del capítulo Casa y universo (fragmento)


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19 de marzo de 2013

Temblor: mi casa es mi cuerpo



"Era así, porque a menudo, cuando volvías solo, siguiendo la senda en un velo de lluvia, la casa parecía elevarse sobre la más diáfana de las gasas, una gasa tejida por un aliento emitido por ti. Y pensabas entonces que la casa nacida del trabajo de los carpinteros no existía tal vez, que quizá no había existido nunca, que no era más que una imaginación creada por tu aliento y que tú la habías emitido, podías, con un aliento semejante, reducirla a la nada"
  
William Goyen
















La imaginación, la memoria y la percepción truecan sus funciones. La imagen se establece en una cooperación de lo irreal y lo real...Pero si la casa es un valor vivo, es preciso que integre una irrealidad. 
                                           Es necesario que todos los valores tiemblen.

 Un valor que no tiembla es un valor muerto


Gaston Bachelard



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2 de marzo de 2013

L'escalier des arbres
On y monte


La imagen de esas casas que integran el viento, que aspiran a una levedad aérea, que llevan sobre el árbol de su crecimiento inverosímil un nido dispuesto a volar...

Erich Neumann escribía en un artículo en la revista Eranos que los seres fuertemente terrestres registraban las llamadas de un mundo aéreo, de un mundo celeste.

A la casa bien cimentada le gusta tener una rama sensible al viento, un desván con rumores de follaje.. Pensando en ese desván  el poeta escribió...

La escala de los árboles
la subimos

La poética de espacio
Gaston Bachelard






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2 de febrero de 2013





...Pero nos imaginamos dicha paciencia. Pone paz en los dedos. Solamente imaginándola, la paz invade el alma. Todas las cosas pequeñas piden lentitud. Ha sido preciso un gran ocio en la estancia tranquila para miniaturizar el mundo. Hay que amar el espacio para describirlo tan minuciosamente como si hubiera moléculas de mundo, para encerrar todo un espectáculo de una molécula en un dibujo. En esta proeza, ¡qué dialéctica de la intuición que ve siempre en grande, y del trabajo hostil a los vuelos!

En efecto, los intuicionistas  se dan todos en una sola mirada...


Gaston Bachelard

Fotografía: David Jiménez



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