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8 de mayo de 2016








Llevo algunos días perezosa y no voy caminando al trabajo. Cojo el autobús a las siete y cuatro minutos. En el trayecto me he terminado Sueño, un relato corto de Murakami. En él usa un lenguaje fácil para contar una historia común (con acontecimiento extraordinario) que me deja pensando y extrañamente imbuida por el personaje. Así siento que mis 22 minutos de autobús son un sucedáneo (brevísimo) de una noche sin dormir de la protagonista. Al día siguiente comienzo a leer otro libro en el que voy dejando tiritas de papel para localizar alguna frase o párrafo. Salgo a desayunar a las 10 y lo hago rápido para ir a comprar unos lápices y señalar de este modo.

...Malgasté la noche con Nat. Me dio una lección de conducir y después lo acompañé y fingí que disfrutaba una película en Technicolor de sangre y truenos.
Después de escribir esta última frase, la leo de nuevo y pienso en borrarla. Sin embargo, debo dejarla tal cual. -Es inútil para mí consignar sólo las partes de mi existencia que me satisfacen- (¡Son tan pocas de todos modos!) Me permitiré tomar nota del repugnante malgasto de hoy, a fin de que no sea indulgente conmigo misma y comprometa mis mañanas...
Susan Sontag



1 de agosto de 2012

Una fotografía es un fragmento: un vislumbre. Acopiamos vislumbres, fragmentos. Todos almacenamos mentalmente cientos de imágenes fotográficas, dispuestas para la recuperación instantánea. Todas las fotografías aspiran a la condición de ser memorables; es decir, inolvidables.
Susan Sontag

La portada de un disco de Antony and the Johnsons,  I Am a bird now, me llevó hasta el fotógrafo Peter Hujar.
Las fotografías de Peter Hujar me llevaron hasta Susan Sontag y éstas a leer alguna nota de su biografía nada más.

La búsqueda de poemarios de Wislawa Szymborska me llevaron a un conjunto de artículos y pensamientos que escribió  Susan Sontag a lo largo de su vida, sobre la guerra, la fotografía, la literatura...


El acceso a la literatura, a la literatura universal, me permitió escapar de la prisión de la vanidad nacional, de la falta de cultura, del obligatorio provincialismo, de la educación formal inane, de destinos imperfectos y de la mala suerte. La literatura fue el pasaporte para ingresar a una vida más amplia; es decir, la zona de la libertad
Susan Sontag


Este recorrido no se ha producido en un día, ni en un mes, tampoco en un año, es un camino de varios años. Un camino que no ha terminado, sólo estoy sentada en una piedra que encontré tras un recodo.
Saco mis papeles y leo uno de sus cuentos...Diálogo entre una descendiente de Noé y un pájaro. Mientras tanto pongo música. Naturalmente, no puede ser de otro modo,  escucho  I am a bird now



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