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10 de enero de 2015




-¿Qué haces cuando te sientes triste?
-Ordeno los armarios
-Y tú...¿qué haces?
-Salgo y compro un libro. Me siento en una terraza y tomo un té. 
Dejo el libro cerrado sobre la mesa, pero aún así ya me siento mejor.




Entre el sonar de campanas y los pájaros pasó
un tiempo, tiempo de despertar, pensar, casas
de planta baja en un jardín (no éste sino de árboles
duraderos), una fase final (jardín es lo que dura) las
mismas campanas y otras manos tañendo, el mismo
bullir y algarabía, era el final día a día, todo
calma y angustia, a eso se iba allí.
                                                                     Entre las campanas
y los pájaros, el alba (aún la noche y la casa, árboles
de hoja grande). Hacer limpieza, aligerar, dejar sólo
lo útil, no para la permanencia sino para el azar. Ese
jardín, vida en los demostrativos, poquitas cosas,
que no incomeden a quien queda. De lo leve,
de las manos que tañen es la vida, o pájaros
en julio, trinos mínimos, mirlo y colirrojo
revoloteos o flecha, petirrojo o vencejo.
                                                                                          Olvido García Valdés




25 de agosto de 2014


Treinta radios convergen en el centro de la rueda,
pero la utilidad para el carro reside en el vacío del centro.
El cuenco obtiene su forma de la arcilla moldeada,
pero la utilidad del cuenco reside en el vacío.
Se abren puertas y ventanas,
y su utilidad para la casa reside en el vacío.
Así, obtenemos un provecho de lo que es
y sobre todo obtenemos una utilidad de lo que no es.
Lao Tse




El montículo de tierra empezaba en el tobillo y rozaba el nacimiento de los dedos. Recién plantado el arbolito, aún pequeño, no alcanzaba la rodilla. Caminar con un cerezo como parte de mi cuerpo no se me hacía extraño. 
Al despertar miré el pie. Desnudo, no había rastro alguno de tierra, ninguna hoja caída. 




15 de mayo de 2012




Palabras que nunca te escribiré




calladas en las yemas de mis dedos


lanzadas (fuerte) hacia el esternón

 
recogidas en mi sexo


sin voz







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