Ateridas las carpas del invierno
intentan en la fuente no moverse.
Si se paran
fluye muy poco oxígeno a sus branquias.
Si se mueven
el frío se les clava en las espinas
y a vueltas ratifican lo angosto de su mundo.
No parecen felices estos peces.
No se sabe.
intentan en la fuente no moverse.
Si se paran
fluye muy poco oxígeno a sus branquias.
Si se mueven
el frío se les clava en las espinas
y a vueltas ratifican lo angosto de su mundo.
No parecen felices estos peces.
No se sabe.
Nadie quiere saber
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