Rozando(nos) sin rozar
la espalda que no el pecho
cada mañana oímos el rumor
cercano
de muertes y nacimientos
a lo lejos
Los días de diario y hasta las fiestas de guardar,
para no incordiar recurren a un ser madrugador.
El pedir y la muerte siempre incomodan
y es más fácil apostar con un as bajo la manga.
A lo cerca-lejos hoy también habrá nacido un niño
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