3 de agosto de 2026
3 de julio de 2026
Su verdadera pasión era escribir (y recibir) cartas. Escribía a amigos a los que apenas veía, a parientes lejanos, a desconocidos, a gente que había encontrado en sus viajes. Sobre su cómoda siempre había sellos. Me fascinaba su conocimiento del mundo, o sus conjeturas sobre cómo funcionaba el mundo. Y de adolescente, adoraba su visión alternativa de las cosas, su intransigencia, tan raída y tan regia.
Apenas nunca nos abrazamos, ni tan siquiera nos tocamos: los regalos eran nuestra forma de contacto más íntima. Y a lo largo de tres décadas, cumplieron siempre una ley tácita: habían de ser pequeños y raros y apelar a un gusto particular bien conocido en el otro.
18 de mayo de 2025
18 de abril de 2025
Algo bueno tiene el paso del tiempo. Te va robando certezas. Y es un gran aprendizaje.
Antes pensaba que era toda una ironía que la mirada se agrandara conforme los ojos se achicaban.
Ahora sé que no.
He descubierto miradas enormes totalmente inusuales, pero las hay...con ojos que no se achican.
Estoy emocionada.









