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10 de enero de 2015




-¿Qué haces cuando te sientes triste?
-Ordeno los armarios
-Y tú...¿qué haces?
-Salgo y compro un libro. Me siento en una terraza y tomo un té. 
Dejo el libro cerrado sobre la mesa, pero aún así ya me siento mejor.




Entre el sonar de campanas y los pájaros pasó
un tiempo, tiempo de despertar, pensar, casas
de planta baja en un jardín (no éste sino de árboles
duraderos), una fase final (jardín es lo que dura) las
mismas campanas y otras manos tañendo, el mismo
bullir y algarabía, era el final día a día, todo
calma y angustia, a eso se iba allí.
                                                                     Entre las campanas
y los pájaros, el alba (aún la noche y la casa, árboles
de hoja grande). Hacer limpieza, aligerar, dejar sólo
lo útil, no para la permanencia sino para el azar. Ese
jardín, vida en los demostrativos, poquitas cosas,
que no incomeden a quien queda. De lo leve,
de las manos que tañen es la vida, o pájaros
en julio, trinos mínimos, mirlo y colirrojo
revoloteos o flecha, petirrojo o vencejo.
                                                                                          Olvido García Valdés




29 de agosto de 2012



-despácheme pronto, que tengo tantas cosas que hacer hoy que no sé por dónde empezar...dijo la niña
-si son tantas las cosas que tienes que hacer siéntate...y mientras preparaba el café la vieja  no dejaba de hablarle. Si tú supieras las noches que me acosté llorando de impotencia por las cosas que no podía hacer. Después de mucho tiempo aprendí que no sirve de nada y que lo mejor es pararse. Así que tranquila y siéntate.





Hay que sentarse a meditar
durante veinte minutos todos los días,
a menos que se esté demasiado ocupado,
entonces hay que sentarse durante una hora

                                                                              Proverbio zen



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27 de agosto de 2012




Se iba. No se había dado cuenta  hasta, que de pie, se acercó a ella para abrazarla. 
-...Estás llorando, le dijo mientras la rodeaba y recogía una lágrima con sus dedos.
-Lo que tienes que hacer es buscar un hombre que te quiera, le dijo con la cara hundida en su pelo




Somos amantes. No podemos dejar de amarnos.
A veces no regreso al pensionado, duermo a su lado. No quiero dormir en sus brazos, pero duermo en la misma habitación, en la misma cama...Me ducha, me lava, me enjuaga, adora, me maquilla y me viste, me adora. Soy la preferida de su vida. Vive en el temor de que encuentre otro hombre. Nunca temo algo parecido.

Marguerite Duras




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13 de agosto de 2012







Más de una vez comentó la admiración que le causaban las personas capaces de escribir dedicatorias en los libros que regalaban, algo que le resultaba muy difícil a él, decía que se sentía incapaz.  Sin embargo leo una que escribió  y me resulta de lo más hermosa...

Quiero que seas tú

 
 
Cuando salga el sol

Cuanda salga el sol
y cese la interioridad de la noche
desaparecerá el espacio inmóvil
en que me recupero del día.

Afuera canta un pájaro desconocido.
El sistema circulatorio de la casa borbotea en las cañerías.
Mi hija duerme.
A solas conmigo misma
me armo de nuevo
como un rompecabezas






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27 de junio de 2012






No le digas a nadie que has visto a las palmeras moverse al ritmo de la música que ponía. 
La gente no te creerá, pensará que estás loca.



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22 de mayo de 2012


-Las arañas tienen mucha suerte...dijo la niña,  con esa seguridad aplastante que sólo se tiene con 7 años
-¿por qué?...preguntó la mujer,  que ya había cumplido los 70
-Porque se pueden hacer columpios, claro


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23 de diciembre de 2011





-¿qué piensas cuando te despiertan las pesadillas?
-en que quiero hacerme pequeña
-¿más pequeña? ¿cómo de pequeña?
-tan pequeña que pueda caber otra vez en la barriga de mamá


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