Cuando eras capaz de hilvanar las palabras formando una frase. Cuando eras capaz de hilvanar las hojas a una rama para formar una copa.
Lo encuentro en la misma postura que lo dejé hace unas horas.
-Está lloviendo...le dije mientras descorría las cortinas y subía la persiana un poco más. Y bien fuerte.
-Esta habitación no da agua... respondió sin mirarme antes de volver al silencio.
Siempre hay árboles que le dicen a mi padre
en qué estación estamos, lucen
en su cerebro,
los blancos troncos de los abedules,
heroicamente erguidos
o meciéndose serenamente.
Hay árboles sin hojas
-invierno pues, cuando los rayos del sol
cortan a través de la habitación.
Hay árboles con hojas de color verde intenso
-verano, pues, cuando va oscureciendo
y si las hojas amarillean
Si es hoy
o hace cincuenta años
¿qué más da?
...
Las sombras trepadoras
están tan lejos que no las percibimos.
Las sombras no significan nada,
porque en este momento una ardilla
salta de rama en rama en el cerezo
y eso lo vemos.
Las ramas del abedul se agitan en tierno verdor
es ahora cuando importa.
Pía Tadfrup