Mostrando entradas con la etiqueta Alejandra Pizarnik. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alejandra Pizarnik. Mostrar todas las entradas

10 de marzo de 2016




los bordes de silencio de las cosas
lo callado que recorre la presencia de las cosas





     abrazando tu sombra en un sueño
mis huesos se arqueaban como flores




17 de julio de 2012






Ya he dicho aquí que yo no sé de pájaros, lo conté hace algún tiempo, junto a algo más, con un poema de Alejandra Pizarnik

La carencia
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
                                                                                 
Lo que dije era cierto. Así que no sabía hasta hace poco lo que era un hitaki

Hitori de yoeba
naku wa hitaki yo
Emborrachándome a solas
Un canto de hitaki*

El hitaki es un pájaro pequeño como un gorrión. No hay nada especial en su canto, pero fue el que cantó cuando el poeta compuso ese haiku. Es importante no buscar arquetipos de belleza al construir un haiku. El poeta de haiku sólo deja constancia de cómo ocurrieron las cosas. No es un fabricante de belleza sino un cronista de asombros.

Quedo fascinada con esta última frase, me hace pensar en el artificio de los fabricantes de belleza, en ese continuo crear un misterio postizo, a veces haciendo uso para ello de tormentas sentimentales, de enigmas  inventados. 
Sigo sin entender de pájaros aunque vivo rodeada de gorriones, hace poco vi una golondrina moribunda,  unos pajarillos vigilan mi sueño y ya sé lo que es un hitaki. Por otra parte Masao "suelta" continuamente pajarillos que llegan a mí y me han regalado una Vía Láctea particular que me asombra cada vez que la miro.

En cierto modo me siento una cronista de asombros, conservo la curiosidad

Aunque pensándolo bien...quizás saber de pájaros sea saber volar...¿o no?

Porque desde mi soledad no dejo de desplegar las alas...


Poema: Alejandra Pizarnik
Haiku: Taneda Santoka 
Traducción: Vicente Haya -Hiroko Tsuji
.

23 de mayo de 2012



La carencia

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

                                                                                  Alejandra Pizarnik


Siento que mi soledad tiene alas.

Las uso para volar lejos a mundos donde nunca llegaré y ver a personas a las que nunca conoceré.

A veces vuelo cerca, observo sitios por los que ya he caminado y personas que ya he visto, no me atrevo a decir que conozco, pues me siguen sorprendiendo.

También las alas de mi soledad sirven para sobrevolarme. Aunque no soplen vientos favorables son vuelos necesarios.



(Hoy he volado en el tiempo, me he remontado 5 años atrás para atravesar  mis corredores llamados subjetividad y recuperar estas palabras propias y prestadas)









.