daños colaterales y morir de sed
Cada día, cuando salgo a la calle, miro las plantas de las ventanas de la casa de enfrente. La mujer que vino a vivir hace unos dos años las puso nada más llegar. Ya hace casi un año que cogió carretera, manta, al niño y al bebé. Y aunque el padre de las criaturas sigue viviendo ahí nunca las ha regado. Han tenido una muerte lenta y agónica. Sólo quedan dos vivas, permanecen ahí, rodeadas de los cadáveres de las que no resistieron tanto
Esto ocurrió hace dos años, era invierno cuando lo escribí. Pasaron las estaciones, llegó el verano y este hombre se afanó en una limpieza exhaustiva de la casa, por dentro y por fuera, y repuso todas las plantas muertas. A los dos días llegaron los niños desde otro pais a pasar una semanas. Cuando se marcharon ocurrió lo mismo con estas nuevas, nunca más se ocupó de ellas.
En este instante me asomo a la ventana y miro su estado: en la ventana de la izquierda hay 4 macetas vacías, sin plantas, alguna con tierra, en la ventana derecha más agonía y alguna que sobrevive.
En este instante los niños duermen, es verano y han venido.
Esto ocurrió hace dos años, era invierno cuando lo escribí. Pasaron las estaciones, llegó el verano y este hombre se afanó en una limpieza exhaustiva de la casa, por dentro y por fuera, y repuso todas las plantas muertas. A los dos días llegaron los niños desde otro pais a pasar una semanas. Cuando se marcharon ocurrió lo mismo con estas nuevas, nunca más se ocupó de ellas.
En este instante me asomo a la ventana y miro su estado: en la ventana de la izquierda hay 4 macetas vacías, sin plantas, alguna con tierra, en la ventana derecha más agonía y alguna que sobrevive.
En este instante los niños duermen, es verano y han venido.
Daño colateral
Cuatrocientas mujeres y niños
asesinados
en el Amariya shelter
por un laser-guided misil
Son daños colaterales
anuncia
el portavoz oficial de la Casa Blanca.
Bagdad, Iraq 1991
Carlos Reyes-Manzo
