Lo salvaje
Lo natural
El deseo
Deja la autopista y baja la colina.
Una vez abajo, gira a la izquierda.
Sigue orientando a la izquierda.
La carretera hará una Y.
De nuevo a la izquierda.
Sigue en la misma dirección.
Justo antes de que se acabe la carretera, verás otra carretera.
Coge ésa y no otra...
Hay una casa con un tejado de madera frágil a la izquierda.
No es ésa la casa. Es la siguiente, justo sobre una elevación...
Ésa es la casa en la que una mujer permanece a la puerta con el sol en su pelo.
La que ha estado esperando todo este tiempo.
La mujer que te quiere.
La que puede que te diga "¿dónde te has metido?".
Antes de preparar el desayuno Carver "me" llama. Busco éste, uno de mis poemas preferidos.
Anoche sentada en un porche miraba un jardín, la evolución de las plantas en sólo un mes.
Eran más de las 12 cuando me pregunté qué estarías tú mirando, a quién.
Conduciendo en la oscuridad de vuelta a casa seguía con la idea (tan poco práctica como yo) de convertir mi patio diminuto en un lugar más salvaje para las plantas. Un lugar donde ser yo para esperar(te)
Antes de lanzar esta botella al mar busco mensajes anteriores en los que Carver estuvo presente.
Mi sorpresa es grande, enorme, cuando lo encuentro y después de su poema leo mis palabras...
