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11 de abril de 2014

                                   ¿Dónde nos volveremos a encontrar?"
  
                                                                              "En ningún sitio que sea
                                   Aquí, una vez más, antes que en otra parte".

                                                                              "¿Con lluvia?"

                                   "Tiene que ser con lluvia. Alguna vez que llueva.
                                   ¿Te parece mañana, si es que llueve?
                                   Pero si hemos de vernos, que haga sol". Y con estas palabras, 
                                   la joven se marchó.






Aquí en el sur algunos días de abril tiene una fuerza el sol  que eleva el termómetro a más de treinta grados. Como ayer.
Pero aún quedan días de lluvia.
En mayo también.



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1 de abril de 2014

En los primeros días de abril desde el amanecer hasta que oscurece, 
el aire, los nidos de los gorriones, los de otros pajarillos, 
ya huelen a azahar.
También durante la noche.




A veces, los ojos cerrados, acostada en la hierba o en su casa, trataba de evadirse de su pesadez.
Una noche, incluso, creyó lograrlo. Se sintió llevada hasta el techo. No tocaba nada, ni con la espalda, ni con los pies, ni con el vientre. Ascendía dulcemente ...¿soñaba o no?
Sin embargo cogió la viga con su mano izquierda. Antes de descender pudo arrancar tres astillas de ligera madera, testimonios seguros. Y luego cayó de nuevo -¡cayó!- en el sueño.
Al despertar, las tres astillas de madera habían desaparecido.
J. Audiberti


El escritor que imagina es aquí un psicólogo exacto. Sabe que en el sueño de vuelo, el soñador se ve colmado de pruebas objetivas. El soñador arranca una astilla de la madera, recoge una hoja en la copa del árbol, saca un huevo del nido del cuervo. Une a esos hechos precisos los bien armados razonamientos, los argumentos bien elegidos que dará a aquéllos que no saben volar. 
Desgraciadamente, al despertar, ni  las pruebas han quedado entre las manos ni los buenos razonamientos en el espíritu.
Pero el bienestar del sueño nocturno de ligereza permanece.
Gaston Bachelard



29 de marzo de 2014




Imaginación niña mía



La línea de vuelo del poema. Debería ser sensible para todo el mundo



20 de junio de 2013

10 de julio de 2012


En este mundo
un mundo de rocío,
y sin embargo...




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