Algunas veces iba para quedarme varios días, en alguna ocasión sólo unas horas. Un paseo que sentía como obligado, aquél en el que a medio camino podía decir, en una voz hacia adentro, que sólo oía yo ...ya se oye el río.
Cuando quiero saber dónde se unen
lo que nos hunde y lo que nos eleva;
miro nocturnamente fluir el río,
rotundidad que toca un ritmo leve
de ráfagas oscuras, de mesura,
de vida caudalosa y contenida.
Se marcha siempre el río hacia la luz...



