Su obsesión por el desierto tal vez tenga que ver con los años que vivió en Manchuria.
En La mujer de arena hay un halo simbólico donde la carencia de agua y la atmósfera arenosa tienen que ver con el destino del hombre y su soledad metafísica
Gregory Zambrano (fragmento del prólogo de Idéntico al ser humano)

El destino del hombre es tan sencillo como una choza y una manzana. Lo complejo radica en el empeño de perturbar ese destino, en creernos que somos una misión imposible. Yo, sencillamente, ni nadie en su sano juicio, no residiría donde no hay agua.
ResponderEliminarLa mujer de arena bien podría representar el tiempo dentro de un gran reloj, de arena, por supuesto. Cada tanto, nos dan la vuelta. Y vuelta a empezar. Yo mediría el tiempo por estaciones, por la espera, por el retorno.
Buena película esa que mencionas.
Tempero
ResponderEliminarEn ese reloj de arena cada grano es la secuencia que toca rodar a continuación, el siguiente plato que hay que lavar, la siguiente factura que debemos pagar.
La mujer de arena es la conformidad, la resignación, la necesidad de la perfección para la no-soledad
Es mirar el horizonte para llegar a la conclusión que sólo has deseado "figurar" en algún sitio, en dejar un legado, en un libro de insectos o enseñando el secreto del agua. Si crees que lo conseguirás eres capaz de cerrar ese horizonte para siempre y reducirlo a un pozo de arena.
Y es más cosas...seguiremos con ellas.
Las estaciones me parecen un magnífico reloj, pero ¿qué está ocurriendo con las estaciones?