naufragios y brujería
Las voces del agua son apenas metafóricas, el lenguaje de las aguas es una realidad poética directa, los arroyos y los ríos sonorizan con una extraña fidelidad los paisajes mudos, las aguas ruidosas enseñan a cantar a los pájaros y a los hombres, a hablar, a repetir, hay continuidad en suma, entre la palabra del agua y la palabra humana.
Orgánicamente el lenguaje humano tiene una liquidez, un caudal en su conjunto, una agua en las consonantes. Esta liquidez proporciona una excitación psíquica especial, una excitación que ya atrae las imágenes del agua.
Siempre me han atraído las voces, los distintos acentos.
Siempre me ha dado vida el sonido del agua.
Ahora empiezo a entrelazar estos hilos.
