4 de julio de 2013

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 Vuela más un ojo
Con un ojo invento pájaros
que con los dos no puedo hacer volar.

Carlos Vitale




Con la yema del dedo le tocó la nuca para que también a él se le pusiera la piel  de gallina. Y ocultó su rostro entre sus piernas. Por el picaporte su lengua va y viene y gotea mirra, su cuerpo es una flauta llena de un suave sonido.
La mano de ella es la de él. La mano de él es la de ella. Él está dentro de ella y ella está sola. Después, adormecida, le besa con ternura, en su propio brazo, seis veces.
Y mientras duerme cuenta sus ahorros, su capital...

Amos Oz