1 de junio de 2013


No supe el sexo de mi bebé hasta el momento de nacer. Cuando la enfermera me preguntó su nombre yo le pregunté a ella ¿puedo verlo?...no sé si es un niño o una niña.  Es una niña me respondió mientras la ponía sobre mi pecho.  Luz, respondí,  se llamará Luz.

A menudo la gente me preguntaba por qué había elegido ese nombre, que no figuraba en los nombres de la familia de su padre ni de la mía. Me gusta, contestaba entonces. 


A veces se sienten pálpitos, yo los llamo así.

No tienen explicación inmediata, quizás no la tengan ni mucho después. Pero yo sentí que Luz era su nombre. En ese momento no era  una certeza, pero el pálpito estaba ahí, en un rinconcito de mi subconsciente sabía  que traería luz a mi vida.


Felicidades Luz, en el día de tu santo, en todos los días