13 de mayo de 2013


El portón






El portón permanece abierto todo el día, 
pero en la noche yo mismo voy a cerrarlo. 
No espero ningún visitante nocturno 
a no ser el ladrón que salta el muro de los 
 sueños. 
La noche es tan silenciosa que me hace 
 escuchar 
el nacimiento de los manantiales en los 
 bosques. 
Mi cama blanca como la Vía Láctea 
es breve para mí en la noche negra. 
Ocupo todo el espacio del mundo: mi mano 
 desatenta 
derriba una estrella y ahuyenta un murciélago.
El latir de mi corazón intriga a los búhos 
que, en las ramas de los cedros, rumian el 
 enigma 
del día y de la noche paridos por las aguas. 
En mi sueño de piedra quedo inmóvil y viajo. 
Soy el viento que palpa las alcachofas 
y enmohece los arreos colgados en el establo. 
Soy la hormiga que, guiada por las 
 constelaciones, 
respira los perfumes de la tierra y del océano. 
            
Un hombre que sueña es todo lo que no es: 
el mar que los navíos dañaron, 
el silbido negro del tren entre hogueras, 
la mancha que oscurece el tambor de 
 querosén. 
Si antes de dormir cierro mi portón 
éste se abre en el sueño. Y quien no vino de 
 día 
pisando las hojas secas de los eucaliptos 
viene de noche y conoce el camino, igual 
 que los muertos
que aún no han venido, pero que saben
 dónde estoy,
cubierto por una mortaja, como todos los que
 sueñan
y se agitan en la oscuridad, y gritan las palabras
que huyeron del diccionario y fueron a
 respirar el aire de la noche que huele
 a jazmín
y al dulce estiércol fermentado.
Los visitantes indeseables atraviesan las
 puertas atrancadas
y las persianas que filtran el paso de la brisa,
y me rodean.
¡Oh misterio del mundo! Ningún candado
 cierra el portón de la noche.
            
Fue en vano pensar, que al anochecer
 dormiría solo
protegido por el alambrado espinoso que
 cerca mis tierras
y por mis perros que sueñan con los ojos
 abiertos.
En la noche, una simple brisa destruye los
 muros de los hombres.
Aunque mi portón va a amanecer cerrado,
sé que alguien lo abrió en el silencio de la
 noche,
y asistió en la oscuridad a mi sueño inquieto.



 De "La noche misteriosa"
 Versión de Maricela Terán