19 de marzo de 2013

Temblor: mi casa es mi cuerpo



"Era así, porque a menudo, cuando volvías solo, siguiendo la senda en un velo de lluvia, la casa parecía elevarse sobre la más diáfana de las gasas, una gasa tejida por un aliento emitido por ti. Y pensabas entonces que la casa nacida del trabajo de los carpinteros no existía tal vez, que quizá no había existido nunca, que no era más que una imaginación creada por tu aliento y que tú la habías emitido, podías, con un aliento semejante, reducirla a la nada"
  
William Goyen
















La imaginación, la memoria y la percepción truecan sus funciones. La imagen se establece en una cooperación de lo irreal y lo real...Pero si la casa es un valor vivo, es preciso que integre una irrealidad. 
                                           Es necesario que todos los valores tiemblen.

 Un valor que no tiembla es un valor muerto


Gaston Bachelard



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