7 de octubre de 2012







...Nosotros conducimos el negro de la vida,

el desplazamiento.
No hay para tantos afanes, pero somos extraños,
inhumanos hasta en la necesidad.
Mercenarios del descanso.
Hábitat de los suicidios.


Sin rumbo. En la noche del cielo

aramos los hielos del miedo
con el ritual del verbo y la flor
que muere en la página, 
y que resucita luego
en la locura de tus ojos.



.