Entonces vio la ventana abierta que daba sobre el jardín. Cuando miró a través de ella, su corazón se le heló, estupefacto ante la terrible magnitud del mundo exterior.
Lejos y más lejos se extendía la superficie del mundo ilimitado, más allá del florido jardín...
Deseo (fragmento)
Al sacar la tierra con las manos esquivo las lombrices que han quedado al descubierto y que rápidamente intentan hundirse de nuevo en ella. Hago hueco para el ficus benjamina que ocupará el sitio de aquél que hace algunos años murió de frío.
Hoy aprenderé a cocinar un risotto.
Me lavo las manos a conciencia. No sé trabajar con guantes, me gusta sentir el estropajo al fregar y la tierra en las manos.
Tampoco uso "guantes" para acariciar, no entiendo (ni quiero entender) de asepsias sentimentales.
Nuestro tiempo no es ilimitado.
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