"Algunos dicen que las almas llegan a juntarse en algún lugar del bosque, formando una gran corriente que discurre entre las copas de los árboles, como un río sin peso en el que los pájaros se sumergen como lo hacen los peces en los ríos reales..."
Esta fotografía es la secuencia siguiente a la fotografía real, en la que hombre y mujer recorren en bicicleta un camino que los llevará al mar. Ésta es la fotografía imaginada que mi mente anticipa.
Porque hasta ahora me había ocurrido con las palabras, cuando el cerebro va más rápido y altera el orden de la escritura.
Hoy, diez de agosto, me ha ocurrido con una fotografía.
"....otros, que descienden al interior de la tierra, aprovechando los pozos y las grutas, y que se unen allá abajo en grandes lagos tranquilos, y que a través de las raíces de las plantas regresan al bosque en forma de brotes nuevos, flores y semillas.
Otros, que se transforman en pequeñas llamas, que siguen ardiendo por un tiempo en los lugares más recónditos, y que es imprescindible que siempre haya alguna encendida, pues, si todas llegaran a apagarse a la vez, la vida del mundo cesaría con ellas."
Si fuese argentino correría al diván. Si fuese yo esperaría a ver qué me cuentan mis sueños
Hoy no necesito ser argentino, ni siquiera necesito esperar a dormir...a soñar (dormida)
"...Y otros, en fin, aseguran que las almas ascienden por el aire y que se reúnen en un lugar remoto que hay por encima de las nubes"*
*Hace unos días, como si de una alfombra mágica se tratase, me subí a una falda y volé hasta encontrar algunos textos de Gustavo Martín Garzo
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