22 de julio de 2012

Resonancias

En el fondo del árbol
siempre se escucha
algún canto perdido.
Aunque un filo le corte
su antigua resonancia.
Por eso el fuego suele ser un ritual
que desde la madera arde
en el íntimo rincón de alguna casa.
Y mientras el leño de deshace,
desatando cenizas,
se quema ante los ojos
diciendo que es un árbol.



No sé si el fuego viaja por mi sangre o se propaga por los huecos de mis huesos. Pero no está extinto, lo siento de dentro hacia fuera.

Y siento como por momentos se aviva.


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