9 de junio de 2012





En Barcelona he visto un magnolio florecido, con una sola flor.

Y una paloma con una herida abierta, sin vida, en la acera.

Mirando el paisaje desde el tren, de tanto en tanto, no puedo dejar de pensar en la tristeza que me producen los cauces secos. Entonces me pongo a leer un rato...


             LA DESTRUCCIÓN ME SITIA. Me estanco, en litigio. La claridad se vuelve inútil. Llegué y no llegué. No ando, no desando, en pedazos. Digo estoy y no siento lo que digo. Voy de cerco en cerco. Atestiguo derrumbes. Busco lo que solo no puede encontrarse, y se hace tarde.  

                                                                                                                                      Rafael Cadenas



.