Yo tengo piedras que hablan, Icaro. Y hablan tanto y me dicen tantas cosas que tengo la determinación e lanzarlas un día al viento. Porque las piedras hablan, si no esa piedra no sería muda, sería, simplemente, una piedra.
Una curiosidad: ¿cogerá esa radio Kiss FM, o Radiolé?
Por lo demás, los labios de esa mujer me parecen muy bellos. Pero qué leches estaría estudiando en esa carpeta de anillas.
las piedras no son mudas, sólo guardan silencio a veces, como las personas
Yo tengo piedras que siempre me hablan, tengo una que es un corazón que me llegó del otro lado del mundo, allá tras las montañas azules, tengo otras que me recitan poemas, otras que son la música del agua acariciándolas, y otras que no están conmigo físicamente pero que he acariciado en cada grieta
esa radio coge la cadena que se tercie ¡faltaría más! pero esa noche estaba en silencio, como la piedra
creo que esa carpeta debe ser una agenda que no quiere ver, por eso ha apagado la radio y cerrado los ojos, para soñar con los labios
Yo tengo piedras que hablan, Icaro.
ResponderEliminarY hablan tanto y me dicen tantas cosas que tengo la determinación e lanzarlas un día al viento. Porque las piedras hablan, si no esa piedra no sería muda, sería, simplemente, una piedra.
Una curiosidad: ¿cogerá esa radio Kiss FM, o Radiolé?
Por lo demás, los labios de esa mujer me parecen muy bellos.
Pero qué leches estaría estudiando en esa carpeta de anillas.
Lo tranquilina que duerme la chcia. La radioes guapisima, ya no quedan...
ResponderEliminarTal vez no oiga los truenos...
Las piedras, ay las piedras, son mi debilidad y como ventana indiscreta, todas dicen algo, aunque , a veces, no les entiendo el idioma...
Besos
indiscreta
ResponderEliminarlas piedras no son mudas, sólo guardan silencio a veces, como las personas
Yo tengo piedras que siempre me hablan, tengo una que es un corazón que me llegó del otro lado del mundo, allá tras las montañas azules, tengo otras que me recitan poemas, otras que son la música del agua acariciándolas, y otras que no están conmigo físicamente pero que he acariciado en cada grieta
esa radio coge la cadena que se tercie ¡faltaría más! pero esa noche estaba en silencio, como la piedra
creo que esa carpeta debe ser una agenda que no quiere ver, por eso ha apagado la radio y cerrado los ojos, para soñar con los labios
Pluvisca
ResponderEliminarsi hablaran en esperanto (y nosotros también) perderían el misterio que encierran ¿no crees?
besos