12 de febrero de 2012


Mi sangre hasta llegar  a tus costas extiende,
donde flamea al fin nuestro anhelo en presencia

                                                                  Paul Celan







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4 comentarios:

  1. Muy lejos...¿y porqué lo sentimos pegado a la piel?

    El anhelo, se congela...a veces...

    Besos

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  2. Pluvisca

    queda la opción de la osera mientras dure el letargo, la congelación

    besos

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  3. Esta chica guarda cierta pena en su interior, siempre el cuerpo "deschaba" lo que guardamos dentro. Está presa de un deseo reprimido, por eso ata su vientre a este trapo oscuro, no?

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  4. Inés
    el deseo reprimido lo veo en su quietud y el mirar a través de una ventana cerrada. Ese trapo oscuro que dices yo lo vi como el obi de un kimono, y por eso en cierto modo se me enredan las palabras tradición y sumisión

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