Más allá de la cajita, todo en esa bella fotografía suscita:
-el pelo de ella. -la minuciosidad de los dedos de él. -el aspecto del vestido de ella. -las rodillas manchadas de ambos. -la presión del dedo índice de la mano derecha de la niña. -el esmero en la mirada de él.
La pobreza siempre es bella. Gracias a ella los cínicos construimos bellos poemas. El alma limpia de los neutrales se alimenta en muchas ocasiones de la belleza de los muertos.
La fotografía me parece hermosamente horrible, como no. De hambre, de miseria y cabrones, hijos de la gran puta.
Mis tacos son para poner orlas al cuadro. Y fin de la historia con cajita.
hace poco hiciste un comentario-poema mirando una fotografía de un hombre que reflejaba esto mismo y a la que yo sólo puse como texto ¿estará soñando?
merece la pena releer este poema tuyo
Tomás Rivero dijo...
Esta tan echo mierda, que ni sueña. Palabra. En aquel tiempo había que alimentar la carne primero. Los sueños se alimentaban después. Gracias a él, ahora yo puedo soñar y decir estas palabras. Todos mis sueños se los dedico al cuello de su camisa. Al puño de su chaqueta. Al pulso de la muñeca, que recibe su aliento.
la historia de la cajita de esos niños fue en su día una semilla, estoy segura que germinó de alguna manera
Me gusta más, mucho más, cuando te despides con un beso
iba a decir lo ideal, pero no es lo ideal, es lo justo (ironía, no existe la justicia) es que estos niños tuviesen las rodillas y las piernas enteras manchadas con otra ropa, con otro escenario
no es así pero en la fotografía yo veo la complicidad y el cuidado en la postura, en el gesto y hasta en la mirada que no se ve pero se trasluce
en lo que yo llamo "ambiente hostil" es un lujo no material que esto ocurra
En ese comentario que nombras y reproduces aquí, hacía mención, a lo mismo. La situación se repite. En el primero, a un hombre del que soy heredero (mi clase) y al que no le dejaban ni soñar. Y en el segundo a ese mismo hombre hecho niños, puteados por el mismo personaje que dejaba soñar al primero. Cada uno merece un comentario, similar y distinto. Ese es mi discurso, poético: que lo poético no me ciegue los ojos.
Y decir que me cabreo viendo cómo estas estampas sirven para ver la belleza de la foto, el dedito en un gesto, el etc en otro...y pasar de puntilla sobre las causas de la misma. No me parece justo. Me indigna. Y además ser yo siempre la mosca cojonera, me cabrea más.
Ya sabes que siempre te dejo besos. Que te quiero hasta cuando me cabreo y digo "Venga".
estampas que reflejan la miseria sin más parafernalia hay a espuertas, fotografías de las que ganan premios periodísticos y en las que la desesperación y el desgarro ocupan todo
fotos que cabrean
no digo que ésta y otras como ésta no cabreen pero reflejan más cosas y yo quiero mirarlas
que se suele caer en el sentimentalismo mirando a los pobrecitos sin llegar a la raíz del problema no te lo discuto, y lo peor es que casi por norma es así
de la misma forma que se cae en la frivolidad fijando la mirada en lo amable centrando el objetivo de la cámara y obviando lo que no interesa en pos de la belleza
pero me reitero en que nunca son tan importantes los gestos como cuando se producen en ambientes hostiles
la miseria no deja de serlo pero con un gesto, con un querer de por medio, se atenúa
te contaré algo...hay en mi barrio un hombre en la calle, no sé dónde duerme, durante el día siempre está en la plaza, durante años lo he visto, algunas veces mejor otras peor, pero nunca se me olvidará una, estaba yo comprando chucherías y él llegó a comprar unas litronas, estaba radiante, medio borracho y radiante, escuché como preguntaba...¿qué quieres, quieres algo más? entonces la vi a ella. Esa mirada enamorada no se me olvida. Su pobreza era la misma pero el querer estaba ahí. Si pudiese elegir una foto de él elegiría una de esa situación concreta, no porque fuese un borracho, sino por ese querer, por esa mirada
Me ha encantado tu mitin. Aplícate tu propio análisis: Tan solo cuando me cabreo y fuerzo tus comentario eres más bella. Forzar la situación nos convierte a todos en más humanos. En los trances de la vida, entonces es cuando somos. Como la historia que me cuentas de esos indigentes. "..pero me reitero en que nunca son tan importantes los gestos como cuando se producen en ambientes hostiles".
Más allá de la cajita, todo en esa bella fotografía suscita:
ResponderEliminar-el pelo de ella.
-la minuciosidad de los dedos de él.
-el aspecto del vestido de ella.
-las rodillas manchadas de ambos.
-la presión del dedo índice de la mano derecha de la niña.
-el esmero en la mirada de él.
Los secretos están llenos de memoria.
La pobreza siempre es bella. Gracias a ella los cínicos construimos bellos poemas. El alma limpia de los neutrales se alimenta en muchas ocasiones de la belleza de los muertos.
ResponderEliminarLa fotografía me parece hermosamente horrible, como no. De hambre, de miseria y cabrones, hijos de la gran puta.
Mis tacos son para poner orlas al cuadro. Y fin de la historia con cajita.
Vámonos.
Tomás
ResponderEliminarhace poco hiciste un comentario-poema mirando una fotografía de un hombre que reflejaba esto mismo y a la que yo sólo puse como texto ¿estará soñando?
merece la pena releer este poema tuyo
Tomás Rivero dijo...
Esta tan echo mierda, que ni sueña. Palabra. En aquel tiempo había que alimentar la carne primero. Los sueños se alimentaban después.
Gracias a él, ahora yo puedo soñar y decir estas palabras. Todos mis sueños se los dedico al cuello de su camisa. Al puño de su chaqueta. Al pulso de la muñeca, que recibe su aliento.
la historia de la cajita de esos niños fue en su día una semilla, estoy segura que germinó de alguna manera
Me gusta más, mucho más, cuando te despides con un beso
Besos
Tempero
ResponderEliminariba a decir lo ideal, pero no es lo ideal, es lo justo (ironía, no existe la justicia) es que estos niños tuviesen las rodillas y las piernas enteras manchadas con otra ropa, con otro escenario
no es así pero en la fotografía yo veo la complicidad y el cuidado en la postura, en el gesto y hasta en la mirada que no se ve pero se trasluce
en lo que yo llamo "ambiente hostil" es un lujo no material que esto ocurra
besos
En ese comentario que nombras y reproduces aquí, hacía mención, a lo mismo. La situación se repite.
ResponderEliminarEn el primero, a un hombre del que soy heredero (mi clase) y al que no le dejaban ni soñar.
Y en el segundo a ese mismo hombre hecho niños, puteados por el mismo personaje que dejaba soñar al primero. Cada uno merece un comentario, similar y distinto. Ese es mi discurso, poético: que lo poético no me ciegue los ojos.
Y decir que me cabreo viendo cómo estas estampas sirven para ver la belleza de la foto, el dedito en un gesto, el etc en otro...y pasar de puntilla sobre las causas de la misma. No me parece justo. Me indigna. Y además ser yo siempre la mosca cojonera, me cabrea más.
Ya sabes que siempre te dejo besos. Que te quiero hasta cuando me cabreo y digo "Venga".
...que no dejaba soñar...
ResponderEliminarperdón
Tomás
ResponderEliminarestampas que reflejan la miseria sin más parafernalia hay a espuertas, fotografías de las que ganan premios periodísticos y en las que la desesperación y el desgarro ocupan todo
fotos que cabrean
no digo que ésta y otras como ésta no cabreen pero reflejan más cosas y yo quiero mirarlas
que se suele caer en el sentimentalismo mirando a los pobrecitos sin llegar a la raíz del problema no te lo discuto, y lo peor es que casi por norma es así
de la misma forma que se cae en la frivolidad fijando la mirada en lo amable centrando el objetivo de la cámara y obviando lo que no interesa en pos de la belleza
pero me reitero en que nunca son tan importantes los gestos como cuando se producen en ambientes hostiles
la miseria no deja de serlo pero con un gesto, con un querer de por medio, se atenúa
te contaré algo...hay en mi barrio un hombre en la calle, no sé dónde duerme, durante el día siempre está en la plaza, durante años lo he visto, algunas veces mejor otras peor, pero nunca se me olvidará una, estaba yo comprando chucherías y él llegó a comprar unas litronas, estaba radiante, medio borracho y radiante, escuché como preguntaba...¿qué quieres, quieres algo más? entonces la vi a ella. Esa mirada enamorada no se me olvida. Su pobreza era la misma pero el querer estaba ahí. Si pudiese elegir una foto de él elegiría una de esa situación concreta, no porque fuese un borracho, sino por ese querer, por esa mirada
besos, unos cuantos
pd: ¡vaya tela de mitin!
Me ha encantado tu mitin. Aplícate tu propio análisis: Tan solo cuando me cabreo y fuerzo tus comentario eres más bella. Forzar la situación nos convierte a todos en más humanos. En los trances de la vida, entonces es cuando somos.
ResponderEliminarComo la historia que me cuentas de esos indigentes.
"..pero me reitero en que nunca son tan importantes los gestos como cuando se producen en ambientes hostiles".
Totalmente de acuerdo.
Un beso.
No veo lal imagen...
ResponderEliminarMe gusta la frase de "cómo una cajita se hizo grande por el secreto que protegía"
Besos