Shinenu kami te ni suki amaru hotaru kana
No se muere...
En la mano, los cabellos que peina
¡Mirando las luciérnagas!
Masajo...dicen que Masajo, esta autora de vida sentimental tan ajetreada, conservó hasta su muerte, a los noventa y dos años, su largo cabello, su coquetería y sus ganas de amar y ser amada.
Vicente Haya
