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30 de noviembre de 2017
3 de noviembre de 2015
2 de abril de 2013
He dicho tan poco.
Días breves.
Días breves.
Noches breves.
Años breves.
He dicho tan poco.
No he tenido tiempo.
Han fatigado mi corazón
el entusiasmo,
la desesperación,
el ardor,
la esperanza.
Las fauces del leviatán
se han cerrado sobre mí.
He yacido desnudo en orillas
de islas desiertas.
La blanca ballena del mundo
se me ha llevado hacia el abismo.
Y ahora ya no sé
qué ha sido real.
.
9 de diciembre de 2012
Dirigiéndose a la salida pasan por delante de mi mesa. Una mujer que tiene voz y tono de rondar los cincuenta, aunque está de espaldas y me he quitado las gafas para escribir, así que no la veo, dice a otra...
Antoñita... que hay que vivir cada minuto como si fuera el último.
Hace hincapié repitiendo la frase palabra por palabra, pausa incluida.
Pasa el camarero y le pido la cuenta. Le pregunto si cierran a las dos, tal como pone en la puerta, faltan pocos minutos. Me dice que cierran a las tres...acaba de salvarme la vida.
Y por si fuese mi último minuto me pido otro Bayleys justo cuando los Creedence comienzan a sonar.
Es agradable (a veces) encontrarse a alguien conocido cuando todo es extraño.
Aún no había contado que en medio de esta ciudad desconocida me ha nacido la sonrisa al descubrir el rostro de Hisae, que a pocos metros caminaba a paso rápido como siempre (pareciera que no deja ni huella de pisada).
A pesar de que apenas la conozco la he llamado con alegría. Ella, con su vital forma de ser, ha respondido de la misma forma.
Hemos comentado fugazmente el hermoso concierto y nos hemos despedido. Se ha marchado con Antonio; ellos tenían un destino, su forma de caminar lo indicaba. Su paso, nuevamente, era rápido.
.
14 de septiembre de 2011
25 de julio de 2010
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