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26 de julio de 2015

No tienen los sapos nombre 
cuando mueren en el monte




En el salón
vuela un pez: abajo
nada una oruga
y por el cielo
cabalga una tortuga, diciendo
este poema es para nadie.




...y me aferré, como un naúfrago a un tronco a la deriva, a la utopía de Lobo Antunes sobre las líneas paralelas.




2 de octubre de 2012


Aquí

Es un sol que amanece como si se pusiera.
Una luz incompleta, la paciencia del tallo.
No sabes dónde estás,
por qué ruta llegaste,

pero aquí, donde el suelo
tiembla bajo tus pies
como un idioma a punto de extinguirse,
la curva del brotar y la curva del horizonte

se confunden,
respiran una en otra
para limar las formas de la tierra,
los velos y espesores de la tierra.

Aquí, donde tus ojos son ojos que te miran
y nada es del metal de que está hecho:
deltas, riberas, vestigios de animales
y cuerpos que se buscan bajo un sol ilusorio.




Esta tarde seguiré escuchando voces, como la de Jordi Doce y con él... músicas en otros idiomas

Y por la noche un Encuentro con Panero en la Filmoteca. El primer poema suyo que leí no puede ser más hermoso



Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.




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