Mi punto débil son los pies. Todos los zapatos, de verano o invierno, baratos o caros me hacen heridas.
He hecho fotografías de mis sandalias, de mis pies desnudos, de mis botas.
Zapatos que desde hace pocos años llegaron asociados a pasos nuevos, a recorrer nuevos caminos.
Botas que costó mucho encontrar y que se rompieron nuevecitas. Botas más bonitas que vinieron a ocupar su lugar.
Mis sandalias preferidas, con tiras suavísimas y flores bordadas, que sólo aprecian quienes saben mirar, pues no están a simple vista
Botas que llegaron a último de temporada y que tienen mucho que sentir.
Zapatos, de verano e invierno, que decidí no me limitarían a la hora de caminar a pesar de las heridas.
Ayer me pinté las uñas de los pies.
Hoy estreno sandalias.
Me voy a caminar.
He hecho fotografías de mis sandalias, de mis pies desnudos, de mis botas.
Zapatos que desde hace pocos años llegaron asociados a pasos nuevos, a recorrer nuevos caminos.
Botas que costó mucho encontrar y que se rompieron nuevecitas. Botas más bonitas que vinieron a ocupar su lugar.
Mis sandalias preferidas, con tiras suavísimas y flores bordadas, que sólo aprecian quienes saben mirar, pues no están a simple vista
Botas que llegaron a último de temporada y que tienen mucho que sentir.
Zapatos, de verano e invierno, que decidí no me limitarían a la hora de caminar a pesar de las heridas.
Ayer me pinté las uñas de los pies.
Hoy estreno sandalias.
Me voy a caminar.
19-06-2011
Dô shiyô mo nai
watashi ga aruite iru
No hay forma de evitarlo
Yo estoy andando
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