La luz juega a envolverla
y transparenta su vestido, lo evapora.
y transparenta su vestido, lo evapora.
La mirada sigue estática se vuelve irreal y fantasma,
la tarde es la vida vuelta instante repetitivo.
Antes de la fotografía la luz ya estaba,
y en esas horas las minúsculas partículas que nos conforman
salen disparadas al vacío.







